En conjunto con AFS se desarrolló una investigación cuali-cuantitativa entre docentes, funcionarios con experiencia en la panificación de políticas públicas y representantes de asociaciones de migrantes en Argentina. Para AFS Programas Interculturales es importante conocer el terreno en el cual opera. Por ese motivo, en calidad de organización no gubernamental que tiene como misión promover oportunidades de aprendizaje intercultural que desarrollen una comunidad de ciudadanos globales, llevó a cabo esta investigación sobre la interculturalidad en el sistema educativo argentino.
El propósito fundamental del estudio giró en torno a comprender los aspectos que el concepto de interculturalidad adquiere en el sistema educativo argentino. El interrogante central que guió la investigación fue el siguiente: ¿cómo se prepara la institución escolar, el cuerpo docente y la comunidad educativa en general en este sentido?
En paralelo se realizó un monitoreo de medios para comprender el espacio de circulación de este tema en los medios masivos de comunicación.

Principales resultados:

Del análisis de los resultados de la encuesta a docentes el principal dato a resaltar es que la percepción de diversidad es alta en las distintas zonas geográficas, ciclos y tipos de escuela. Pensando en las características sociales, culturales, étnicas y económicas de los grupos de alumnos, el 70 % de los docentes encuestados observa una gran diversidad en el aula. Esta situación se intensifica en la escuela pública en comparación con la privada. 

La principal manifestación de la diversidad es de carácter económico. Se relaciona con la idea de pobreza y fragmentación y refiere a las múltiples problemáticas sociales que se filtran en aula. Es signo de funciones que la escuela y el docente cumplen más allá de los contenidos curriculares. 

En Buenos Aires la prevalencia del componente económico de la manifestación de la diferencia disminuye 11 puntos porcentuales (21% vs. 32% de la media nacional). En cambio sobresalen la convivencia de distintas costumbres, imaginarios y nacionalidades como evidenciadores de la diferencia en los grupos de alumnos. Según los educadores de esta provincia, el factor de la nacionalidad es señalado en un 51% de los casos como generador de dificultades de integración e interacción entre los alumnos. Los docentes de la región de Cuyo y del Noroeste indican en cambio que, cuando surgen este tipo de dificultades, suelen estar relacionadas con la diversidad sexual y de género (50% y 41% respectivamente).

Para los educadores la diversidad en el aula es un dato, un fenómeno totalmente integrado a su actividad. El 86% de los educadores considera que es un componente que se necesita tener en cuenta en la planificación de las clases, y de hecho lo hacen. Se observa sin embargo una tensión entre mérito propio y critica a la estructura ya que el 51% de los docentes creen que los contenidos curriculares no están preparados o no son adecuados para promover y gestionar la interculturalidad. Se abre entonces una posibilidad de gestión de esa deficiencia.

El docente se muestra confiado, siente que sabe qué es lo que debe hacer. En un primer nivel del discurso prácticamente no existen docentes que se muestren desconcertados respecto de cómo ejercer el rol. El clima en el aula es percibido como difícil sólo por el 12% de los encuestados, y el clima de la escuela en general, presenta dificultades para el 16% de los casos.   Los educadores en líneas generales se asignan puntuaciones altas en los indicadores de auto-evaluación de competencias interculturales (obteniendo 7,3 puntos en promedio). Sin embargo esa  confianza del docente no encuentra un correlato con la evaluación respecto de las capacidades de “la escuela” ya que desde su perspectiva, la institución está poco o muy poco preparada para albergar a una sociedad diversa y fragmentada. Para el 58% de los docentes la “escuela de hoy” tiene deficiencias para albergar una sociedad diversa.  

Teniendo en cuenta la alta percepción de diversidad, se abre un espacio para reflexionar sobre cómo gestionan la diversidad aúlica en el día a día, qué herramientas tienen, qué estrategias despliegan.  Resulta interesante pensar el rol que pueden jugar las organizaciones de la sociedad civil en ese sentido y en ese espacio que el sistema no está satisfaciendo en la gestión de la diversidad y la diferencia. Cuáles son las oportunidades se están perdiendo en el aula,  que el sistema escolar está perdiendo al no saber gestionarla y aprovecharla adecuadamente.

El docente se autopercibe como un agente de cambio, si se observa que el 80% indica que la formación docente es clave para fortalecer el sistema educativo intercultural. Nuevamente aparece una visión crítica respecto de la institución, ya que el 56% de los educadores indica que el sistema educativo no está preparado, en lo que respecta a la formación docente, para promover el fortalecimiento de la interculturalidad.

Si se entiende que una formación con perspectiva intercultural comprende especialmente destrezas y una serie de habilidades y actitudes que no se pueden reducir al contenido, en este caso habría una clara demanda de formación en habilidades, factor que podría explicar la postura de que el sistema educativo no está preparado para la diversidad, 

Como se dijo, la evaluación de las destrezas interculturales de los propios docentes es muy buena. Sin embargo algunos indicadores presentan un menor desarrollo que otros. Por ejemplo “Tolerancia a la ambigüedad”, con 19% de calificaciones bajas; “Sentido del humor”, con 18% y “Flexibilidad”, con 12%. En este punto creemos que las experiencias internacionales pueden ser grandes fuentes de desarrollo para estas habilidades.
Más de la mitad de ellos creen que son importantes como herramientas de fortalecimiento. En cuanto a las becas en el exterior, los educadores de escuelas públicas tienden a asignar mayor importancia que los de instituciones privadas. Respecto de la recepción de alumnos extranjeros se observa el proceso inverso. Como contraparte, para las dos experiencias los docentes en general creen que la escuela de hoy no está preparada para promoverlas. 

Si bien en el análisis de datos estadísticos y normativa vigente en términos de educación y migración, la Argentina es un país de vanguardia, se observan grandes restrictores para la educación intercultural. Según los entrevistados el mayor restrictor es el prejuicio, basado en el desconocimiento y en la falta de información. Se señalan en este sentido ciertos mitos que circulan en los medios de comunicación que contribuyen a fortalecer los prejuicios hacia los migrantes externos e internos.Todos los días los medios de comunicación participan en la formación de un contexto que atribuye significado a la figura “extranjero”.  

Durante el primer trimestre de 2018 se registraron 1.793 noticias en los diarios online monitoreados por el observatorio de medios. De la exposición total, el casi el 12% se relaciona en términos de mensaje con el mundo delictual. El lector recibe a lo extranjero en una escena de competencia y amenaza.

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la construcción de la imagen de la otredad. La multiplicación de espacios donde circulen los desafíos y los beneficios de la interculturalidad es clave en el marco la preponderancia de un sentido común configurado sobre lo diferente. 

Reflexiones finales:

En resumen, podemos decir que los desafíos que una educación intercultural presenta en Argentina son grandes. Atraviesan la formación en habilidades, los contenidos curriculares y la promoción de iniciativas de intercambio. El reconocimiento de la importancia y el interés demostrado por la perspectiva y por los contenidos vinculados a la interculturalidad es alto (71% de los docentes trabajó algún tema vinculado a ésto con los alumnos). Ese interés se verifica en el hecho de que, si bien cuestionan el estado actual de la formación en ese sentido, se auto-capacitan en esta perspectiva. Las tres cuartas partes de la muestra consultó por su cuenta material de lectura o información vinculada a la temática. La motivación para esta búsqueda es variada: interés profesional en capacitarse y aprender, situaciones de discriminación en el aula y preguntas específicas de los alumnos, entre otros motivos. 

Esta movilización de docentes en busca de alternativas y estrategias para tratar temas específicos y para gestionar la diversidad en el aula nos hace pensar que si bien los desafíos de una educación intercultural en el aula son grandes, los docentes se presentan como aliados orgánicos y motores de cambio en este fortalecimiento. 

Lea el documento completo de la investigación aquí: AFS Resumen ejecutivo